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28/2/15

BREVE ENSAYO SOBRE AGROECOLOGÍA

Juan Reardon
Adriano Muñoz
QUÉ ES LA AGROECOLOGÍA?
La Agroecología cuenta con muchas definiciones porque además de ser una ciencia trans-disciplinaria y multidimensional, es una forma de vida con cosmovisiones que responden a los saberes populares y la carga histórica que ella posee. La Agroecología no está basada en recetas sino en principios que abarcan la totalidad y la integralidad a través de la dimensión social, política, ecológica  cultural y tecnica-agronomica.
Según Sevilla Guzmán, la Agroecología es «el manejo ecológico de los recursos naturales a través de formas de acción social colectiva que presentan alternativas al actual modelo de manejo industrial de los recursos naturales mediante propuestas, surgidas de su potencial endógeno, que pretenden un desarrollo alternativo desde los ámbitos de la producción y la circulación alternativa de sus productos, intentando establecer formas de producción y consumo que contribuyan a encarar la crisis ecológica y social, y con ello a enfrentarse al neoliberalismo y a la globalización económica»
La Agroecología es una ciencia  enriquecida porque ella es la ciencia que unifica e interactúa con todos los saberes y conocimientos (indigenistas, campesinos, científicos y otros) con las perspectivas socioeconómicos, ecológicos y técnicos para el diseño, manejo y evolución del sistema productivo y de su base social y cultural existente (Núñez 2007).
El término Agroecología se ve reflejado como una ciencia, una práctica y un accionar político entre los movimientos sociales emergentes en la ruta hacia una sociedad sustentable (Wezel 2009). Lo sustentable lo valoramos como la capacidad de mantenimiento que posee el agroecosistema para mantener sus cualidades productivas, su diversidad, equidad, autonomía y superar las presiones ambientales y culturales.
Ante el desequilibrio climático, la agroecología constituye una herramienta fundamental para mitigar el cambio climático a través de una mayor eficiencia energética, menor dependencia de combustibles fósiles y de insumos sinteticos, aumento del secuestro de carbón y la captura de agua en los suelo.

DIMENSIONES DE LA AGROECOLOGÍA

Dimensión Ecológica
Los agroecosistemas son comunidades de plantas y animales interactuando con su ambiente físico y químico que han sido modificados para producir alimentos, fibra, combustible y otros productos para el consumo y procesamiento humano.

1) Aumentar el reciclado de biomasa y optimizar la disponibilidad y el flujo balanceado de nutrientes;
2) Asegurar condiciones del suelo favorables para el crecimiento de las plantas, particularmente a través del manejo de la materia orgánica y aumentando la actividad biótica del suelo;
3) Minimizar las pérdidas debidas a flujos de radiación solar, aire y agua mediante el manejo del microclima, cosecha de agua y el manejo de suelo a través del aumento en la cobertura;
4) Diversificar específica y genéticamente el agroecosistema en el tiempo y el espacio;
5) Aumentar las interacciones biológicas y los sinergismos entre los componentes de la biodiversidad promoviendo procesos y servicios ecológicos claves;
6) Integrar los componentes de los sistemas 
(Humano + Suelo + Agua + Planta + Animal)
7) Uso eficiente y racional de la energía, agua, y otros recursos

Dimensión Política

La Agroecología es una propuesta contrahegemónica ante la agricultura convencional. Su naturaleza es subversiva por eso se constituye como bandera de lucha de los movimientos sociales:

· Una forma radical de enfrentar al agronegocio;

· Trasformar el modo de producción, distribución y de consumo capitalista;
· Cambiar la forma de propiedad, con latifundio no puede haber agroecología;
· Romper esquemas y paradigmas capitalistas;
· Alianzas entre producción y consumo; campo y ciudad; centro y periferia;
· Protección de las economías locales;
· Participación en diseño y ejecución de las políticas locales


Dimensión Económica
La Agroecología analiza el agroecosistema, sin obviar lo económico, pero incorporándole sus características físico-biológicas; o sea, su dimensión de economía natural (Martínez Alier 1995). Ello implica saber, cuando el ser humano manipula el agroecosistema para acceder a sus medios de vida, repone el deterioro causado, manteniendo intactas su capacidad natural de reposición  (Martínez Castillo).
Por otro lado la disminución de los costos de producción, el destino de los alimentos no es netamente mercantil, sino que combina valores de uso y mercancía a través de distintas formas de distribución, intercambio y comercialización, garantizando el arraigo y estabilidad de la población campesina e indígena. 
·  Se humaniza las relaciones de intercambio;
·  Circuitos cortos de comercialización;
·  Transformación local de los productos;
·  Valorización de los factores económicos no monetarios (Por ej. trabajo de los micro- y macro-organismos en el suelo)

Dimensión Sociocultural
 · Procesos participativos e integrales;
 .  Diálogo de saberes;
 .  Combinación de conocimiento científico y conocimiento popular;
·   Conocimiento histórico local;
·   Resistencias locales a la violencia de la modernidad;
.   Formas de acción social colectiva;
·   Garantiza la territorialidad.
.   Potencializa la creatividad y reconoce la carga cultural territorial

Dimensión agronómica

· Incorporación de ganado en el agroecosistema
.Técnicas del Agrosilvopastoril
· Siembra directa
· Abono verde (Frijol Tody, Canavalia, quinchoncho, entre otros)
· Rotación de cultivos
· Policultivo (Asociación de cultivos)
· Alelopatía
· Cobertura del suelo (materia viva o seca)
· Compostaje
· Biofertilizantes–bioplaguicidas
· Barreras vivas o cercas vivas
· Conservación de semilla.

AGROECOLOGÍA VS AGRICULTURA CONVENCIONAL

Agroecología
Agricultura convencional
Basado en principios
Basado en recetas
De relación horizontal técnicos/as/campesino/a
Verticalista.
Holístico, de base ecológica
Reduccionista y fragmantalizado
Orientado a la producción local de alimentos
Agroexportador
Orientado a sistemas autosustentados
Insumista
Valoriza, recupera y respeta conocimiento local y tradicional. Es pluri epistemológica
Cientificista, que coloca al conocimiento científico-occidental por encima de todo los demás conocimientos
Auto-organizado, auto-gestionado
Dependiente y no autónomo
De acción participativa y colectiva
Atomizado e individualista
El actor central es el/la campesin@
El actor central es el técnico
Comprometido
Comercial
Basado en sistemas integrados de cultivos, animales y árboles
Basado en monocultivos "ecológicos," separados
Respeta  a la naturaleza
Busca dominar y conquistar la naturaleza
Privilegia a los procesos sociales
Privilegia el tecnicismo

PROCESO DIALÉCTICO DE LA AGROECOLOGÍA



23/9/14

Desenmascarando la Agricultura Climáticamente Inteligente

Agricultura campesina sostenible

Autor: Vía Campesina

2014-09-23 19:00:00


La historia se presenta primero como una tragedia, después se repite como una farsa…

Como mujeres, hombres, campesinos, pequeños granjeros familiares, migrantes, trabajadores rurales, indígenas y jóvenes de La Vía Campesina, denunciamos a la Agricultura Climáticamente Inteligente la cual se nos presenta como la solución para resolver el cambio climático y como un mecanismo para el desarrollo sustentable. Para nosotras y nosotros lo que queda claro es que bajo la apariencia de abordar el problema persistente de la pobreza en el campo y el cambio climático, no hay nada nuevo. Más bien, es la continuación de un proyecto iniciado con la Revolución Verde en la década de 1940 y que continuó de los 70 a los 80 con los proyectos de Reducción de Pobreza del Banco Mundial y los intereses de las corporaciones involucradas.

22/4/14

Ensayo: Aporte para el debate


FORMACIÓN AGROECOLÓGICA

Descargar Articulo completo






 Por: Adriano Muñoz Pérez

Nuestra América Latina es una cultura genuinamente agrícola,  la población campesina, en el espacio y en el tiempo ha sido predominante y se constituye como principal productor de alimentos en el mundo a pesar de los avances hegemónicos del capital que pretende desaparecer la cultura campesina e instalar la agricultura convencional como único patrón agroproductivo, lo cual nos coloca ante un avance violento de la artificialización de la agricultura y una naturalización de la destrucción y mercantilización de los alimentos.
La agricultura convencional no se trata solamente de una instalación física geográfica o tecnológica, o su campo de acción no se limita a lo  productivo, se trata por sobre todo de un movimiento cultural que nos ha invadido provocando la crisis civilizatoria. Si bien es cierto, que el fin de ellos no es la hegemonía cultural sino la  acumulación y monopolio del capital pero para hegemonizarse crea la industria cultural, a través del cual nos invade, nos somete y nos suprime culturalmente para llegar a los fines mencionados.  Por tanto, el agronegocio  ha constituido una bandera de colonización territorial (geográfica y cultural) del sistema del capital.
Por otro lado, el campesinado e indígena con la carga cultural e

5/3/14

Formación Agroecológica para la Soberanía Alimentaria


Autores: Adriano Muñoz, Nils McCune, y Juan Reardon.

Alimentando el Pensamiento Critico

Nuestra América es desde sus raíces una cultura genuinamente agrícola, con una diversidad campesina que ha resistido en el tiempo y el espacio, manteniéndose como fuerza mayoritaria en la producción de alimentos. A pesar de los avances hegemónicos del neoliberalismo, que pretende desaparecer a la cultura campesina e imponer la agricultura industrial como único patrón aceptable, el campesinado ha levantado banderas contra la artificialización de la agricultura, el monocultivo y la asociada destrucción del medio ambiente, y la privatización de todo (aguas, tierras, y semillas, entre otras cosas) incluyendo el sagrado derecho de una educación digna para la juventud.

En la lucha por la Soberanía Alimentaría – el derecho de

3/6/13

MANIFIESTO AGROECOLÓGICO

Sumito  Esteves

I (EL PAQUETE)

Si existe una predicción que signó a la humanidad hacia finales del siglo XIX, fue la famosa del clérigo Thomas Robert Malthus cuando predijo que para finales del siglo apenas habría alimentos para un tercio de la población, en vista de que esta crecía geométricamente y nuestros medios de subsistencia (alimentos) de manera aritmética. La famosa catástrofe malthusiana no se dio, pero quedó flotando en la psiquis colectiva con su vaticinio apocalíptico, y raíz de ello el hombre se puso a investigar frenético como lograr mejores cosechas. El resultado fue que entre 1940 y 1970 entramos de lleno en lo que se conoció como la revolución verde, liderada con éxito tremendo por el agrónomo estadunidense Norman Borlaug. Las cosechas de nuestros cuatro principales rubros de energía (arroz, trigo, papa y maíz, que equivalen a 60% de la ingesta energética mundial) pasaron a ser descomunales.

La revolución verde nació gracias a un inglés asustado porque podíamos llegar a ser 200 millones de habitantes sin alimento. Hoy somos 7 mil millones y se calcula que estamos produciendo unas 7 veces lo necesario para alimentar a todos los seres humanos en un mundo con 800 millones de hambrientos, prueba de que nuestros males siguen teniendo el mismo origen desde siempre: injusta distribución. Es tal el excedente, que se calcula que un tercio de los alimentos se botan, otra parte se usa para hacer gasolina, buena parte para alimentar animales y la obesidad es una pandemia. Para ahondar recomendamos la lectura del informe de la FAO sobre el panorama de la agricultura y sus perspectivas a largo plazo:http://www.fao.org/docrep/004/Y3557S/y3557s06.htm.

Se trató de una revolución que basó su éxito en la implementación de un poderoso paquete compuesto por siete elementos: semilla mejorada, siembra extensiva de un solo cultivo (también conocidos como monocultivos), agroquímicos, fertilizantes, control de maleza, riego masivo y mecanización. La intención detrás de este paquete era buena y cumplió inicialmente su misión al crear riqueza y lograr autoabastecimiento en muchos lugares del planeta, pero nos encadenó a un círculo vicioso del que no sabemos como salir y que amenaza con dejarnos en el mediano plazo en condiciones muy débiles. Muchos creen que estamos ante una situación en la que el remedio comienza a resultar peor que la enfermedad.

Imagine por un momento que se inventa un paquete para el hombre en el que dándonos pastillas energéticas, dosis masivas de antibióticos, y un coctel alimenticio que supla todas nuestras necesidades; logra que trabajemos sin parar, sin enfermarnos y sin quejarnos. Obviamente la productividad subiría de forma exponencial y aumentaría la riqueza en la tierra, pero el costo sería la dependencia. Si no nos dan los antibióticos nos atacarían las enfermedades que habíamos logrado mantener a raya por prueba y error de milenios. Si no nos venden el coctel alimenticio ya no sabríamos como alimentarnos. Lo que es peor, el uso cotidiano preventivo de antibióticos haría que aparecieran nuevas enfermedades inmunes y entraríamos en un circulo vicioso de búsqueda de antibióticos mas poderosos. Si un día nos llegaran a quitar ese paquete milagroso, descubriríamos con horror que estamos terriblemente cansados, sin saberlo, porque los suplementos energéticos no nos permitían notarlo. Veríamos con horror que hemos matado ese bien precioso que es nuestro cuerpo. Llegados a este punto, probablemente nos preguntaríamos si no estábamos mejor cuando éramos menos productivos, pero igualmente menos dependientes.

Pongo a colación este ejemplo hipotético para que se entienda que eso exactamente es lo que ha pasado con el paquete de la revolución verde. Somos inmensamente productivos, pero el precio que hemos pagado por ello es dependencia y el empobrecimiento de la tierra, que en el fondo es lo único que realmente tenemos como riqueza y medio de vida. De oro no nos alimentamos.

El modelo-paquete estandarizado de la revolución verde ha sido particularmente dañino en los países del tercer mundo, ya que allí son mas las plagas (no hay invierno esterilizador) y los problemas y distorsiones pasan a ser acumulativos por las dicotomías que genera no tener el paquete completo (no siempre nuestros campesinos tienen acceso a los siete elementos del paquete juntos). La consecuencia es que literalmente se esterilizó el suelo, quedando este desnudo y erosionable. En muchas de nuestras tierras, solo manteniendo el ciclo del paquete (es decir, comprando fertilizantes, agrotóxicos  y semillas) es que se puede sembrar en él.

Predecir cuando será el colapso no es fácil, solo sabemos que el colapso viene porque las señales ya son claras. 

II (CONSECUENCIAS)

Al sembrar grandes extensiones de un único rubro (monocultivo) eliminamos la diversidad que mantiene a raya los organismos patógenos y las condiciones de equilibrio del suelo. Por ejemplo, el olor de la yerbabuena confunde a la mariposa que busca colocar sus huevos en las hojas de un coliflor, o las flores amarillas sembradas alrededor del campo atraen los mosquitos que se hubiesen posado en las flores de la papa, o las raíces del maíz son superficiales y por eso es bueno rotar ese sembradío con habas que hacen que sus largas raíces vayan metros más abajo y le den chance al sustrato superior para regenerarse, o a veces sembramos plantas altas para que le den sombra a las que así lo necesitan. Son milenios en los que el hombre fue descubriendo cada uno de los elementos de la diversidad que mantiene el equilibrio y la vida.

Eso que llamamos terrón no es mas que arcilla, arena y limo unidos por materia orgánica. A veces lo olvidamos, pero la tierra en donde sembramos es un ser vivo, orgánico, que tiene millones de años evolucionando y que necesita cuidado y alimento para seguir vivo. Como todo ser vivo, también puede morir. Al perderse la diversidad, el sembradío es pasto de patógenos y tenemos que apelar a los agroquímicos, que no solo matan esos patógenos, sino que literalmente matan la materia orgánica de la tierra. Al eliminar esa materia orgánica, se disgrega el terrón y desertificamos.

La primera gran consecuencia del paquete de la revolución verde es que matamos a la tierra, o en el mejor de los casos la empobrecemos (está “flaca” dicen nuestros campesinos andinos). Es un ciclo frenético en donde a la tierra no se le da descanso y en el fondo sembramos plantas enfermizas que de no aplicarse múltiples pasadas de agrotóxicos morirían antes de ser cosechadas (¡16 veces se le agrega agrotóxicos a un sembradío de papa desde la siembra hasta la cosecha!). Hoy esas tierras lo que son es receptoras muertas en donde podemos sembrar sólo porque tenemos fertilizantes. Lo rendidor (lo cuantitativo) no necesariamente implica calidad.

La segunda gran consecuencias del paquete verde es dependencia y dominación. Así como la mula, híbrida de burro y yegua, es eficiente pero estéril; casi todas las semillas “mejoradas” que se venden para monocultivo son manipuladas (mediante modificación genética o hibridación) y dan plantas cuyas semillas no dan vida. Solo comprando semillas, fertilizantes y agrotóxicos es que se puede sembrar. Por primera vez en nuestra historia, en apenas 50 años hemos puesto el alimento de la humanidad en manos de un puñado de grandes corporaciones con su juego de manipulación financiera. No seamos inocentes, el trabajo del directorio de una empresa es hacer dinero. Este dominio de las empresas de insumo en integración corporativa con las agroquímicas, ha terminado por constituir gigantes corporativos de la alimentación que lideran una forma de neocolonialismo. La gran ironía es que ahora los menos pudientes solo tienen acceso a alimentos baratos pero modificados genéticamente y barnizados de agrotóxicos, mientras que las clases altas ponen de moda el alimento orgánico. Recomendamos ampliamente leer el trabajo Agroecología y Soberanía Alimentaria de Eduardo Sevilla: http://bit.ly/12NZZA8.

La tercera gran consecuencia del paquete de la revolución verde, es pobreza. La tecnificación desplazó a los agricultores de las zonas rurales (50% del planeta sigue manteniendo una economía rural) de los procesos productivos al colocar el proceso de siembra en pocas manos con grandes extensiones. Eso definitivamente ha contribuido al numero creciente de hambrientos. La mecanización ayudó al aumento de los cinturones de miseria urbanos, ya que siendo mas rentable en todos los sentidos el uso de la maquinaria agrícola, desplazó al pequeño productor hacia las grandes ciudades, presentando así un incremento en el desempleo y la pobreza.

La cuarta gran consecuencia es empobrecimiento cultural. Empobrecer la tierra, lo único que tiene el campesino como riqueza y medio de vida, ya es una forma de empobrecimiento, pero también hablamos de pobreza biocultural al perderse opciones. Al perderse biodiversidad se pierde el conjunto de conocimiento asociado a esos productos y estamos ante la muerte de la versatilidad culinaria.

El problema al que nos enfrentamos es grave, pero así como han sonado las alarmas también crece un movimiento agroecológico que, sin negar los avances tecnológicos, busca arreglar el entuerto. 
III: (CURANDO)
Las partes I (problema) y II (consecuencias) de este artículo pueden leerse en http://bit.ly/Zgrbao.
Muchas son las veces en las que enfrentados a un problema (hambre y crecimiento exponencial de la población, en el caso de lo que nos atañe en este artículo), tomamos caminos que prueban solucionar en el corto plazo y convertirse en problemas mayores en el mediano o largo. Llegados a ese punto, suele ser inviable regresar al  momento inicial. Con el caso de los modelos actuales de cultivo pasa exactamente igual: es imposible plantearse un regreso a los métodos de siembra de hace doscientos años. Para empezar, en esa época había 2% de la población que actualmente hay y de paso la tierra no estaba enferma; y por otro lado sería negar las virtudes de los avances científicos. Nadie plantea regresar a la prehistoria, pero tampoco tiene sentido avanzar al despeñadero.

Un buen ejemplo de los problemas ideológicos que plantean los avances tecnológicos se da con el caso de las semillas con modificación genética (más conocidas como transgénicas), la gran vedette de los sistemas de monocultivo y producción masiva de alimentos. Creo en las virtudes de los estudios genéticos (en la caso de la medicina han implicado un avance tremendo), de allí que personalmente considero un error haber llevado la discusión en su contra al terreno de la salud, ya que (aun) es muy temprano para saber si son dañinas. No he conseguido un estudio científico que me convenza en esa dirección. Aunque en inglés, vale la pena leer este artículo de la OMS: http://bit.ly/cVYujn).

Esta debilidad argumental es justamente de la que se han valido las grandes corporaciones de producción de semillas, cuando los argumentos en su contra deberían ir en la dirección de cinco direcciones irrebatibles: exigen toneladas de pesticidas y herbicidas (lo que si es, probadamente, dañino para la salud), generan pobreza, generan dependencia (y atentan contra la seguridad alimentaria), generan pobreza cultural, y matan (literalmente) la tierra.

Lo interesante de los movimientos agroecológicos radica justamente en su pragmatismo. No son negadores de la tecnología. En palabra de Eduardo Sevilla: “La agroecología propone un enfoque pluralista que asume todo conocimiento, también el científico, como contextual y subjetivo, tomando en cuenta la diversidad histórica, ecológica y cultural". Estamos a tiempo, 60% del planeta sigue siendo agroecológico debido a que mantiene métodos de siembra tradicionales, pero la presión es enorme y ese número baja rápidamente. La clave está en empezar por devolverle la vida a la tierra, a ese 40% que ya matamos. No es fácil plantearse esto porque en el fondo la forma actual de cultivo es fácil: siembro semilla con agrotóxico, agrego fertilizantes y herbicidas, riego y me acuerdo de nuevo cuando toca cosechar. Llegamos al punto en el que es más costoso tener prácticas ecológicas de siembra, pero es una irresponsabilidad con el futuro del planeta.Concretamente, los movimientos agroecologistas proponen enseñar métodos agroecológicos que sustituyan los agroquímicos por elementos biológicos, pero con una biotecnología manejada por la gente común. Entienden que los sistemas de manejo tradicionales deben actualizarse porque las condiciones han cambiado, pero con el auxilio de tecnologías apropiables por la gente mediante, intento un resumen libre, siete estrategias:
a) Romper la dependencia mediante la producción y conservación de semillas, que por principio no deben ser híbridas.
b) Reciclaje de nutrientes rompiendo el circulo vicioso del subsidio energético.
c) Entender los conceptos de complementariedad.
d) Reivindicar métodos tradicionales efectivos.
e) Reivindicación del concepto de soberanía alimentaria
f) Revertir los patrones de consumo modificado mediante la recuperación cultural de hábitos perdidos.
e) Buscar la sinergia de organizaciones ya que personas aisladas difícilmente pueden cambiar un modelo tan poderoso.

Se trata de una lucha de resistencia que hay que librar. Ser coherente con la vida implica trabajo y tiene un precio, pero por suerte cada vez son mas los enamorados de las causas imposibles.


5/1/13

¿En dónde se ubica la fertilidad en la agricultura?

Manejo de la fertilidad del Suelo

¿Por qué es importante cuidar el suelo?

La semilla patrimonio de los pueblos al servicio de la humanidad

Ciclo biológico de algunos insectos y plagas

Biofertilizantes y Biocontroladores

Plagas que nos dan lata en la siembra

13/12/12

ANÁLISIS DESDE UN ENFOQUE SISTÉMICO DE LA AGROECOLOGÍA Y EL CAMBIO CLIMÁTICO


ANÁLISIS DESDE UN ENFOQUE SISTÉMICO DE LA AGROECOLOGÍA Y EL CAMBIO CLIMÁTICO from adriecologia

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RESUMEN
El presente trabajo de investigación tiene como objetivo analizar la  influencia de las prácticas agroecológicas en la mitigación del Cambio Climático, proponiendo acciones concretas. Para llegar a los resultados fueron utilizadas las matrices MICMAC, de manera a contrastar las acciones e impactos de los dos modelos de agricultura.  La  matriz MAO (matriz de actores y objetivos), fue utilizado  para determinar los objetivos e intereses que tienen los distintos actores sociales y determinar los objetivos e intereses  más dominantes y dependientes; por último se hace un balance de emanación de gases y partículas tanto de la agricultura convencional, como la agroecología para contrastar los aportes que cada modelo de agricultura colabora dentro de la problemática del cambio climatico.